Iglesia de Cristo

Parkville, Guaynabo PR

 

OIR Y CREER EN EL EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO  

LA SALVACION

MEMBRESIA Y SALVACION

Son términos idénticos. Hacerse cristiano y hacerse miembro de la Iglesia es lo mismo. Muchos creen que las dos cosas van separadas, pero Dios es el que nos dice como es el asunto.

 HEC 2:47 ”alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.”

¿CUALES SON LOS REQUISITOS?

 Para ser miembro de la iglesia que Cristo fundó hay que cumplir con los requisitos que Dios establece en el Nuevo Testamento, especialmente en el libro de los Hechos, que es el libro conocido como “el libro de las conversiones”, porque nos ofrece una serie de ejemplos de cómo se convirtieron personas o grupos de personas. Hay que primero oír y creer en el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, arrepentirse de todos sus pecados; confesar a Cristo como su Salvador; bautizarse para el perdón de los pecados, y finalmente vivir en santidad. Romanos 10:17; Hechos 2:38; Romanos 10:9,10; Hebreos 12:14. Luego de haber cumplido con estos requisitos, El Señor es quien añade a los salvos a su iglesia, Hechos 2:47. Solo El tiene esta prerrogativa para aceptar miembros a Su Iglesia o Cuerpo de Cristo.

LA SANTA CENA

La participamos todos los Domingos, tal y como lo enseña la Palabra de Dios en Hechos 20:7.

 HEC 20:7 “ Y el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan, Pablo les hablaba, pensando partir al día siguiente, y prolongó su discurso hasta la medianoche.”

Es un memorial que hacemos del sacrificio perfecto de Cristo en la cruz. La iglesia primitiva perseveraba en ello. HEC 2:42 “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración.” Así, nosotros lo hacemos cada primer día de la semana (domingo). En la Cena, hay unos momentos de auto examen departe de cada miembro participante, 1 Corintios 11:28. Creemos firmemente que haciendo esto, es parte importante de nuestra responsabilidad delante del Señor, como miembros de la iglesia.